"El p o d e r" Miradas ….
La palabra p o d e r suele despertar ambivalencia. Para algunas personas representa fuerza, liderazgo o capacidad de acción; para otras, abuso, control o sometimiento. Esta tensión no es casual: existen distintas formas de entender y ejercer el poder.
Desde el Enfoque Centrado en la Persona de Carl Rogers es posible distinguir dos modos fundamentales de poder: el poder de dominio y el poder de potencia.
El poder de dominio: control sobre otros
El poder de dominio se basa en la idea de que alguien puede imponer su voluntad sobre otra persona. Se sostiene en jerarquías, miedo, dependencia o autoridad externa.
En este tipo de poder:
• uno manda y otro obedece
• el valor está fuera de la persona
• la fuerza se ejerce “sobre” el otro
Aunque puede generar resultados inmediatos, suele producir consecuencias profundas: pérdida de autonomía, desconexión emocional y debilitamiento del propio criterio. Paradójicamente, cuanto más se intenta controlar, más frágil se vuelve el vínculo.
Desde una mirada humanista, este tipo de poder aparece cuando hay desconfianza en la capacidad del otro para autorregularse y elegir. Y hay falta de libertad.
El poder de potencia: fuerza que nace desde adentro
En contraste, el poder de potencia no se ejerce contra nadie. Es una fuerza interna que surge cuando la persona se conecta con su experiencia, reconoce sus necesidades y asume la responsabilidad de sus elecciones.
Carl Rogers llamó a esta fuerza tendencia actualizante: una capacidad natural del ser humano para crecer, desarrollarse y orientarse hacia lo que le da sentido.
El poder de potencia se manifiesta cuando una persona:
• puede escucharse sin negarse
• se acepta sin condiciones
• elige con mayor conciencia
No busca dominar, sino expresarse.
C.Rogers y la confianza en el poder interno
Para Rogers, muchas de las dificultades humanas surgen cuando una persona se aleja de su experiencia interna para adaptarse a expectativas externas. En ese alejamiento, el poder personal se debilita.
Recuperar el poder no implica controlar el entorno, sino volver a confiar en la propia vivencia. Cuando alguien se siente validado, comprendido y aceptado, su capacidad de autorregulación se fortalece. El poder vuelve a la persona como potencia, no como imposición.
El coaching y el poder de elegir
Desde el coaching, el poder también se entiende como capacidad de elección y acción. No se trata de cambiar a otros, sino de reconocer el margen de libertad que cada persona tiene frente a lo que vive. Es una capacidad creativa. El verdadero poder no reside únicamente en querer algo con vehemencia . Necesitamos trabajar nuestra voluntad, nuestras habilidades, nuestras declaraciones….
El poder de potencia aparece cuando alguien deja de preguntarse:
“¿Quién tiene el control?”
y comienza a preguntarse:
“¿Qué puedo elegir yo en esta situación?”
Esta mirada no niega las dificultades ni las limitaciones, pero devuelve a la persona su lugar de protagonista.
Dominio o potencia: dos formas de vincularse.
La diferencia entre ambos tipos de poder no es sólo individual, sino relacional.
• El poder de dominio genera dependencia.
• El poder de potencia promueve autonomía.
• El primero reduce al otro.
• El segundo lo habilita.
Una persona conectada con su poder de potencia no necesita dominar, porque confía en sí misma. Y cuanto más una persona se reconoce valiosa, menos necesita ejercer poder sobre otros.
Un cambio de paradigma
Desde mi mirada, tanto C.Rogers como el coaching proponen un cambio profundo en la forma de entender el poder. No como algo que se acumula, se impone o se disputa, sino como una energía vital que se despliega cuando hay conciencia, responsabilidad y autenticidad.
Comprender esta diferencia nos invita a revisar nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestra forma de estar en el mundo.
El desafío no es eliminar el poder, sino transformarlo. Es pasar del poder que domina al poder que potencia. Del control externo a la fuerza interna. De la imposición a la elección.
Cuando una persona se conecta con su experiencia interna, el poder deja de ser una amenaza y se convierte en posibilidad. Es espíritu creativo.
A lo largo de este año, desde el blog iremos profundizando en el poder de potencia y en cómo desarrollarlo de manera consciente. Exploraremos cómo esta forma de poder impacta en nuestro bienestar emocional, en la calidad de nuestros vínculos y también en nuestro bienestar físico, entendiendo que cuerpo, emoción, lenguaje y experiencia están profundamente conectados.
La invitación de este año es volver, una y otra vez, a esa fuerza interna que no domina ni se impone, sino que sostiene, orienta y da sentido. Porque cuando el poder se vive como posibilidad creativa, se transforma en una fuente de luz y de oxigeno que nos invita por completo a VIVIR.
🌱 Nos seguimos conectando....
Alejandra Morales

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