Lo que despierta fin de año. Por Clr.Angeles Espadero.



Lo que despierta fin de año: 

Entre luces, balances y emociones, un momento para escucharnos


Por Ángeles Espadero-Counselor y Psicóloga Social


Diciembre tiene una forma muy particular de tocarnos. 

Mientras las luces se encienden y el afuera se acelera, adentro se abre un territorio sensible que mezcla recuerdos, expectativas, nostalgias, cansancio y pequeñas alegrías que a veces sorprenden. 

Las fiestas no sólo cierran un año: despiertan emociones que estaban quietas, traen a escena historias personales y activan preguntas que quizá evitamos durante meses. 


Es común sentir esta mezcla que no siempre se dice en voz alta. Lo logrado convive con lo que quedó pendiente. Lo que dolió se asoma al mismo tiempo que lo que nos sostuvo. Las ausencias se sienten más presentes y las presencias, más necesarias. A veces aparece la ilusión de encontrarnos, y otras la presión por “estar bien” cuando emocionalmente algo no acompaña. Todo eso ocurre en diciembre, y no es un error: es humanidad en estado natural. 


Desde el Counseling, este tiempo no se mira como un desafío a superar, sino como un umbral para escucharnos. Un espacio para bajar un poco la velocidad del afuera y prestar atención al adentro: a lo que sentimos, a lo que necesitamos y a lo que estamos intentando sostener. 

Muchas veces no buscamos respuestas, sino un lugar seguro donde poner en palabras aquello que todavía no termina de ordenarse. Una presencia que no juzga, que acompaña, que habilita claridad cuando el año acumuló más de lo que pudimos procesar. 


Las fiestas también nos llevan a los vínculos: lo que esperamos de otros, lo que otros esperan de nosotros, lo que nos lastima, lo que nos abraza, lo que quisiéramos que cambie y lo que deseamos preservar. 


En esta época se hacen visibles las luces, pero también las sombras de las relaciones. 

No necesitamos estar radiantes para llegar a fin de año; sólo presentes, honestos y un poco más amables con nosotros mismos. 


Tal vez el verdadero regalo de fin de año no sea algo material, sino darnos un momento para respirar y reconocer cómo estamos. Agradecer lo que sí estuvo, soltar lo que pesó, pedir ayuda si la necesitamos y abrazar lo que todavía necesita un cierre. A veces es un límite, a veces un gesto de autocuidado, a veces una conversación pendiente. Y a veces es una sesión de Counseling donde el alma se acomoda un poco para entrar en un nuevo ciclo con más claridad. 


Porque cerrar bien el año no es tachar una lista; es mirarnos con sinceridad. Es darle espacio a lo que sentimos, a lo que deseamos y a lo que ya no queremos volver a cargar. Es dar un paso hacia lo que viene desde un lugar más propio y más compasivo.


Y si hay algo que sostiene este tiempo es la certeza de que no tenemos por qué transitarlo solos. Que pedir ayuda también es fortaleza. Que volver a uno mismo, con presencia y ternura siempre es un buen comienzo para cualquier año que esta por empezar.


Te deseo una Feliz Navidad y un próspero comienzo de 2026


Que el nuevo año te reciba con más claridad, más paz, más amor propio y más momentos que te acerquen a tu verdad.

Que encuentres presencia en lo cotidiano, serenidad en lo profundo y la certeza de que tu camino se sigue desplegando paso a paso.


Brindo por un cierre amable y consciente, y por un inicio que te encuentre más conectad@ con vos mism@.

Comentarios

Publicar un comentario

Hola , en breve nos contactamos !!