Dentro nuestro habita una esencia y una melodía que es única. Esa que, cuando la escuchamos, es posible reCONOCERNOS. Para distinguirla, es preciso registrar, explorar, indagar, permitirnos desplegar sus matices y prestarle atención.
Me gusta encontrar en las personas ese modo especial que tienen de expresarse, ya sea al cantar, bailar, hablar, tocar un instrumento o simplemente al caminar. Es en ese modo en el cual percibo un ritmo, un tono, una musicalidad esencial.
Muchas veces puedo reconocerles por su forma de moverse o por los tonos de su voz, porque cada persona tiene algo particular que la hace única. Eso especial vibra, se expresa y comunica de una manera irrepetible.
Cada uno de nosotros lleva dentro una música interior que se transmite a través de esa armonía propia. Puede que nos lleve tiempo identificarla como tal; sin embargo, en el camino podemos ir escuchando algunas notas y escalas, descubriendo nuevas versiones de nuestra sonoridad y hasta un nuevo ritmo para ella.
Así vamos creando versiones que resuenan con quienes vamos siendo, mientras permanece nuestra melodía esencial: esa que se renueva en la historia, trae identidad, vibración y es una energía pura.
Somos esa energía, esa chispa divina, esa porción de uniVERSO y de estrella que se manifiesta en instantes, en silencio, en melodías. Somos el todo y la nada, expresando una canción única.
Mi nombre es Marina San Martín. Me recibí de Licenciada en Musicoterapia, (USAL)Terapeuta Corporal (CTBA) y Coach Ontológico (Axón Training). En mi camino fui incorporando saberes, experiencias, procesos internos y herramientas que se fueron sumando en cada aprendizaje.
En el año 2017 creé Conciencia Sonora, un espacio que nació de la integración viva en el recorrido y se actualiza hasta el día de hoy, ya que es el proyecto desde el cual acompaño en las sesiones, cursos y talleres que facilito.
Desde pequeña sostengo que el mundo suena dentro y fuera de nosotros. Todos tenemos una música que nos acompaña incluso antes de nacer. Cuando hacemos silencio, podemos escuchar las resonancias internas que hacen eco por dentro. Y al conectar con la percepción sutil descubrimos nuestro instrumento principal, el cuerpo.
¿Alguna vez te detuviste a escuchar cómo suena tu mundo interior?
¿Qué sonidos son los que más habitan tus días? ¿Reconocés los paisajes sonoros de tu entorno y tu mundo emocional?
Desde la especificidad de la escucha en musicoterapia, fui recorriendo e investigando las resonancias de estas preguntas en mí y en las personas que acompaño en consulta.
De esta manera, se volvieron herramientas de conexión, desde las cuáles encontrar posibilidades para explorar los mundos sutiles y la profundidad de la conciencia al descubrir las resonancias como punto de partida del encuentro y la creación.
¿Qué es Conciencia Sonora?
Conciencia Sonora es la forma en la cual defino la capacidad de desarrollar y expandir la conciencia a través de la musicalidad interna. Es reconocer la vibración que trae nuestra esencia, el sonido único que existe en cada uno de nosotros y que se expresa en las vivencias, vínculos, emociones, palabras.
Definir Conciencia Sonora es hablar de transformación, ya que escuchar nuestras melodías muchas veces nos abre a cambiar la forma en que nos hablamos, nos tratamos y nos sentimos.
Conciencia Sonora no es sólo sonido o música: es la integración del cuerpo, la palabra, el entorno y la vibración esencial que somos.
Creo que la voz interna tiene una cualidad sonora propia.
Puedo afirmar que:
“La voz no miente. En la voz se escucha lo más genuino: la esencia, el alma, los estados emocionales”.
Reconocer los matices de las voces que suenan en nosotros, en nuestros diálogos internos; escuchar los timbres en la manera en que nos hablamos con otros, tiene un impacto, una resonancia que influye en nuestras formas de estar y ser en el mundo.
Escuchar las cualidades sonoras en las emociones, pensamientos, paisajes internos, tonos de voces es una manera de abrirle la puerta a la toma de conciencia.
Podemos, por ejemplo, registrar las características que tienen los tonos de nuestros pensamientos o discursos internos: ¿Son graves, agudos, estridentes, suaves, fuertes, armónicos, disonantes?¿En qué tono te contás lo que te decis o comunicas al mundo? ¿Cómo suenan las voces que te impulsan? ¿Y las que te critican?
Cada palabra y frase tiene una forma particular de sonar una melodía que le es propia.
Prestar atención a estas preguntas es una herramienta y un aprendizaje. Un proceso de escucha activa.
Registrar la cualidad sonora que tienen los pensamientos, por ejemplo, nos permite indagar el impacto emocional que nos generan y también armonizarnos con modos expresivos que nos resulten más amables o facilitadores.
En la melodía interior habita la expresión más pura de la identidad sonora. En el silencio es posible escuchar la música que suena dentro, invitándonos a descubrir nuevas armonías, huellas, imágenes, ritmos y versiones de nosotros mismos.
Te invito a responder las preguntas que fui haciendo y a quedarte ahí experienciando la música que suena en vos durante esta semana. El próximo viernes seguiremos buceando en este maravilloso mundo... hasta entonces.
Marina Santa Martín

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