¿Cómo fue mi experiencia hasta hoy?
El counseling, para mí, significa apertura a la incertidumbre. Al principio me costó integrar esto desde el Enfoque Centrado en la Persona, porque venía con muchas ganas de “saber”, de “hacer bien”, de aplicar herramientas. Pero con el tiempo comprendí que acompañar desde el counseling implica entregarse a lo que no sabemos, aun con todo lo que aprendimos teóricamente. Ese saber no se vuelca sobre la otra persona como una receta, sino que queda de fondo, como un sostén silencioso. Lo central es estar ahí, presentes, con una actitud empática, aceptante y no invasiva. No se trata de técnicas ni de resultados inmediatos, sino de confiar —genuinamente— en el proceso de quien tenemos enfrente, y también en el nuestro.
Mi experiencia con los consultantes terminó de confirmarme que el vínculo es lo que verdaderamente habilita el movimiento interno. No hay nada más potente que ver cómo, cuando el otro se siente profundamente escuchado y respetado, empieza a conectarse con su propia capacidad de decisión, de comprensión, de libertad. Acompañar estos procesos me conmueve, me enseña y me confronta también con mis propias zonas de sombra y crecimiento. Hoy puedo decir que el counseling no es solo una profesión: es un modo de estar con otros, y también conmigo misma.
Clr. Mercedes Azcárate

Comentarios
Publicar un comentario
Hola , en breve nos contactamos !!