y tiene en cuenta aspectos como el sexo, la identidad y roles de género,
la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción.
La sexualidad se experimenta y se expresa a través de pensamientos,
fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas
y relaciones. Mientras la sexualidad incluye todas estas dimensiones, no
todas son expresadas o experimentadas. La sexualidad está influenciada
por las interacciones entre lo biológico, lo psicológico, lo social, lo
económico, lo político, lo cultural, lo ético, lo legal, lo histórico, lo religioso
y por factores espirituales” (Organización Mundial de la Salud).
Leyendo
el concepto de sexualidad de la OMS, pensé en la adolescencia, como una etapa un poco crítica
para el desarrollo psicosexual del adolescente. En ella el adolescente se descubre como ser sexual, se
dan los primeros encuentros íntimos, se muestran desnudos ante otro,
fantasean, tienen deseos y definen la identidad, siendo la sexualidad
un aspecto importante por la multiplicidad de factores que la integran.
La adolescencia es una de las crisis vitales más largas. El objetivo es alcanzar la madurez biológica, psicológica y social. Es la transición entre la niñez y la adultez, y puede dividirse en tres etapas:
Adolescencia inicial (pubertad): Aparecen los caracteres sexuales secundarios. En varones: vello facial y corporal, cambio de voz, aumento de tamaño del pene y los testículos, primeras erecciones y eyaculaciones, muchas veces durante el sueño. En mujeres: desarrollo mamario, crecimiento de vello púbico y axilar, y primera menstruación, con significado psíquico y físico. Esta puede ser esperada o inesperada, generando distintas emociones. Estos cambios físicos también impactan emocional y psicológicamente. Aparecen fantasías sexuales, autoexploración, actos masturbatorios y experimentación no coital. El amor platónico también es común.
Adolescencia
media: El deseo
sexual se incrementa. Es una etapa de gran confrontación con el núcleo
familiar. El grupo de pertenencia cobra importancia y puede aportar información
errónea sobre sexualidad. Aparece la sensación de invulnerabilidad y la necesidad
de aprobación, lo que puede llevar a una iniciación sexual prematura. El
circuito cerebral de gratificación está muy activo. Hay mayor posibilidad de
conductas riesgosas como embarazos no deseados o ETS, y formación de vínculos
poco saludables.
Adolescencia
tardía: Se
avanza en la formación de la identidad y orientación sexual. Pueden enamorarse
por primera vez, preocuparse por su atractivo y tener experiencias sexuales con
penetración. El pensamiento abstracto se desarrolla y permite medir consecuencias.
La sexualidad madura e integra aspectos emocionales y sociales. Aparecen
valores como la confianza y el deseo de compartir intimidad. Se relaciona con
la tríada madurez biológica, psicológica y social.
Como
adultos podemos acompañar cada etapa brindándole información adecuada. Algunos
adolescentes no se identifican con el modelo binario heteronormativo y pueden
ser discriminados.
Para
quienes forman parte de la comunidad LGBTQ+, el comienzo de la sexualidad puede
ser más complejo. El entorno es clave, ya que el miedo a ser descubiertos o la
incomprensión puede afectar autoestima, intimidad e identidad.
Según
Troiden, hay cuatro etapas en la adquisición de identidad sexual:
- Sensibilización: antes de la pubertad, se
percibe una diferencia sin entenderla.
- Confusión de identidad: surgen dudas sobre la
orientación sexual. Algunos ignoran, otros buscan ayuda o se aíslan.
- Asunción de identidad: se resuelve la confusión y
se discute la identidad con pares. Puede darse en adolescencia o adultez.
- Compromiso: se alcanza la
autoaceptación e intimidad emocional.
La mayoría inicia su vida sexual en la adolescencia y, aunque haya miedos y dudas, suele resolverse bien. Por eso es importante una adecuada Educación Sexual Integral y así poder acompañar a los jóvenes. Como adultos, formamos ciudadanos del mañana y debemos comprender el alcance que la sexualidad tiene en toda la vida y más en esta etapa.
Clr. Sebastian Amorós

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Gracias por la información y el llamado a comprender que como adultos podemos informarnos y formarnos para acompañar a los adolescentes en sus etapas.
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