La Patria que habita en nosotros. Por Clr. Mercedes Azcarate

 LA PATRIA QUE HABITA EN NOSOTROS





Cada 9 de julio, en Argentina celebramos el Día de la Independencia. Recordamos aquel acto fundacional de 1816 en Tucumán, donde un grupo de representantes decidió romper formalmente los lazos con la corona española y declarar una nación libre. Es un hito que nos convoca a pensar en términos de soberanía, libertad y pertenencia.

Pero hoy me pregunto: ¿y si además de mirar hacia la historia, nos animáramos a mirar hacia adentro?

¿Y si la independencia también fuera interior?


Porque más allá de las fechas patrias, ¿Cuántas veces en la vida nos declaramos independientes por dentro? ¿Cuántas veces nos animamos a cortar lazos con ideas, mandatos, exigencias o vínculos que nos mantienen atados, como una especie de colonia emocional?


A veces seguimos viviendo con reglas heredadas, con formas de querer que no elegimos, con juicios que nos habitan sin permiso. Seguimos esperando aprobación, cargando culpas que no son nuestras, o pidiendo permiso para ser quienes somos.

Y entonces la pregunta se vuelve inevitable:

¿Soy libre en lo que pienso, en lo que siento, en lo que elijo?

¿Soy nación en mi propio interior?


La independencia personal no es desconectarse del mundo, ni volverse autosuficiente en un sentido solitario o rígido. Es poder decidir desde un lugar más auténtico. Es escuchar nuestras propias necesidades sin traicionarnos por miedo a no encajar.

Es aprender a distinguir entre amar y depender.

Entre acompañar y arrastrarse.

Entre pertenecer y perderse.


Te propongo algo:

¿Qué tal si escribimos, aunque sea mentalmente, nuestra propia acta de independencia?

¿De qué queremos liberarnos?

¿A qué hábitos o miradas ajenas les diríamos “ya no te necesito para existir”?


A pensarnos como territorio interno, y preguntarnos si somos tierra habitada con conciencia, o si todavía estamos esperando que otros nos legitimen.


Porque no se trata solo de romper cadenas. También se trata de fundar una patria propia. ⭐️





Comentarios

  1. Gracias por la invitación a la pregunta que se vuelve inevitable para explorar nuestras dependencias e independencias emocionales. ¿Hasta donde es saludable, hasta cuando es saludable la dependencia? y ¿hasta que límite es saludable la independencia en nuestros vínculos sociales?. Muchas gracias

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