Biodanza: la danza de la vida. Parte 2 Por Clr. Thais Parra

 

BIODANZA

 "La danza de la vida"
Parte 2


Este segundo episodio indaga en cómo la biodanza transforma la vida. (Podes leer la primera parte siguiendo este enlace ). Nos sumergimos en las cinco líneas de vivencia propuestas por Rolando Toro. Además, compartimos la definición académica del sistema y sus efectos fisiológicos, afectivos y existenciales.

Las vivencias integradoras propuestas por Biodanza a través del facilitador contienen un objetivo técnico, poético y existencial, las cuales tienen un efecto armonizador en sí misma. Las vivencias en Biodanza están orientadas a estimular los potenciales mencionados anteriormente, también llamados por Rolando Toro “Líneas de Vivencia”.

Ellas son:

1.- Vitalidad: Busca aumentar la alegría de vivir, conectar con el ímpetu vital y la energía disponible para la acción, así como, reconocer orgánicamente la necesidad de descanso, de esparcimiento, de alimentación y sueño, es decir, activa la brújula interna para la autorregulación, la integración motora y el equilibrio neurovegetativo.

2.- Creatividad: Estimula y expande la capacidad de expresar lo que sentimos y de ahí innovar y construir desde la emoción la vida que deseamos, lo que nos lleva a responder estas tres preguntas existenciales: ¿qué quiero? ¿con quién lo quiero? y ¿dónde lo quiero?

3.- Sexualidad: Despierta la fuente del deseo y el goce de sentirse vivo para crear y gestar la vida desde la emoción y el placer de vivir. Así mismo, establece la conexión con la identidad sexual y los placeres de la vida.

4.- Afectividad: Rescata la urgente necesidad de volver a nosotros mismos, de entender que nuestra identidad se fortalece en presencia del otro. Nos amplifica la capacidad de establecer vínculos afectivos con nosotros mismos y con las otras personas a través de la cercanía, la confianza, la ternura, el contacto sensible, el amor, la amistad, el altruismo y la empatía.

5.- Trascendencia: Nos sumerge en la experiencia de fusión y de vinculación con los otros en conexión con la naturaleza, con el universo, con la creación de la cual formamos parte, con la totalidad en donde todo está en relación y expansión.

Biodanza es un sistema de integración y transformación humana.

NUESTRA DEFINICIÓN ACADÉMICA

«Biodanza es un sistema de integración humana, renovación orgánica, reeducación afectiva y reaprendizaje de las funciones originarias de vida en un ambiente enriquecido. Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras por medio de la música, del canto, del movimiento y de situaciones de encuentro en grupo». Rolando Toro 2002.

Entonces, Biodanza es un sistema que:

Estimula la integración humana porque permite al participante entrar en contacto consigo mism@, con sus pensamientos, con su mente, su cuerpo y sus emociones. Al mismo tiempo, entra en relación con la especie humana a través del vínculo e integración con la matriz grupal donde comienza a reconocerse a sí misma en el otro. Parafraseando a Rolando Toro: el otro trae noticias de mí. Este vínculo relacional nos lleva a ser auténticamente nosotros mismos, logramos integrarnos en la fusión con la humanidad y con todo lo viviente del universo cósmico.

Gesta la renovación orgánica porque activa procesos de reparación celular y regulación global de las funciones biológicas, disminuyendo los factores de desorganización y stress. Estimula las funciones primordiales de conexión con la vida, promoviendo la integración a nivel celular, metabólico, neuroendocrino, inmunológico. Logrando, como lo expresaba el propio Rolando Toro: Estados crónicos de salud.

Promueve la reeducación afectiva porque permite reeditar la expresión genuina del amor en su amplia acepción. Despierta la relación armoniosa y en equilibrio entre el dar y recibir afecto, se vivencia una nueva manera de vincularnos, de estar en relación con el otro, aprendemos a vincularnos desde el amor diferenciado; aquel que ofrecemos a nuestros cercanos: padres, esposos, hijos, hermanos… y el amor indiferenciado aquel que ofrecemos a la especie humana, a la naturaleza, al mundo. Esta reeducación afectiva permite una modificación límbico-hipotalámica que aumenta la capacidad para establecer vínculos con las otras personas desde la inteligencia afectiva como lo expresaba su fundador, quien afirmaba: “El genio de la especie humana no es la inteligencia, ES LA AFECTIVIDAD”.

Activa el reaprendizaje de las funciones originarias de vida para hacer contacto y reconocer los instintos en nosotros, y aprender a vivir a partir de ellos. Los instintos son los encargados de las funciones básicas del cuerpo, mantiene el equilibrio homeostático (los procesos internos del cuerpo). Regulan el sueño, el despertar, el hambre, la respiración, los movimientos inconscientes y las secreciones hormonales. Los instintos se manifiestan mediante estímulos específicos, tienen por objetivo conservar, cuidar la vida y permitir su evolución. Por ejemplo, el instinto de lucha y huida; hambre y saciedad.

Afirmamos entonces que la Biodanza es un sistema de integración, crecimiento y desarrollo humano, basado en vivencias integradoras inducidas por la música, el movimiento emocionado y el encuentro humano.



                   No te pierdas la última parte este lunes 28/7.


Lic. Clr. Thais Parra

            Profesora de Biodanza: MASOL 1604   

Contactos: thaisprofesionaldelaescucha@gmail.com

                    +54 9 1133242745

                   @thaismilagrosparra

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